Hecho por: @blond_british

Hecho por: @blond_british
@blond_british. Amanda Aniston es una chica que sólo quiere encajar, pero no lo consigue, hasta que un chico le cambia la vida y le salva del Bulling.

lunes, 27 de enero de 2014

Capítulo 4.

-Ya ni me acordaba de eso.-Sonreí un poco.
-¿Estás mejor?
-Sí, supongo. Ah, traje el botiquín, deja que te limpie la sangre.

Mientras sacaba lo necesario del botiquín vi que Zayn se estaba quitando la chaqueta porque le molestaba. Me quede mirándolo un buen rato. Tenía unos rasgos MUY sexys, un cuerpo musculoso, pero no demasiado, me miró y me sonrió, tenía una sonrisa encantadora, y a la vez sexy, sus ojos marrones, casi miel, su pelo, tu todo. Él era sexy de por sí. Ahora me fijé en su cuerpo, en sus brazos tenía muchos tatuajes, todos y cada uno encajaban con él. Había uno de un micrófono, otro con la palabra ZAP! y varios más.

-¿Estás bien?-Preguntó riéndose al ver que no dejaba de mirarle.
-¿Eh? Si, si, sólo estaba mirando los tatuajes que tienes, me encantan.
-Gracias.-Rió.
-Acércate.

Zayn se acercó a mi y estiró un poco su labio. Cogí un algodón y le puse un poco de agua oxigenada. Con cuidado lo presioné contra su labio y le quité la sangre que tenía. Estábamos tan cerca que hasta me puse nerviosa, espero que no lo haya notado.

-Ya está.-Guardé el algodón restante y aparté el botiquín a un lado.
-Muchas gracias Amy.
-No tienes por qué darlas.-Sonreí y él me devolvió la sonrisa. Era más que perfecta.
-Bueno, creo que tengo que irme ya, hace tiempo que mis padres me esperan.
-Ah, claro. Nos vemos mañana.-Nos levantamos del sillón y le acompañé a la puerta.-Adiós.
-Adiós.-Me sonrió por última vez y se fue.

Cerré la puerta y me apoyé con la espalda en ella. Inconscientemente me mordí el labio inferior y sonreí para mí misma. Miré el reloj de mi muñeca y vi que eran casi las 3. Saqué macarrones de la despensa y empecé a cocerlos. Cuando ya estaban hechos los puse en un plato y empecé a comer.
 Puse los platos en el lavavajillas, y me puse a ver la tele un poco. Estaba quedándome dormida, pero el timbre me alarmó. Me acerqué a la puerta y miré por la mirilla... ¿Zayn? ¿Qué hacía aquí? Sin pensármelo dos veces le abrí.

-Hola.-Me apoyé en la puerta.-¿Qué haces aquí?
-Sabía que estabas sola y... Vine a hacerte compañía.
-Oh, muchas gracias Zayn, pero no hacia falta.
-No me importa.-Sonrió ampliamente.-Además...-Se tocó la nuca.-Quería estar contigo.

¿Iba en serio? ¿O me estaba gastando una broma? Dios.

-En...¿En serio?-reí-Vaya...Gracias.-Noté cómo mis mejillas empezaban a arder poco a poco.-Pasa.

Nos sentamos en el sillón y apagué la tele. Nos quedamos en silencio un buen rato, ninguno de los dos sabía qué decir, eso era un poco incómodo.

-Oye, hace tiempo que empezaron las clases, ¿por qué no te he visto hasta hoy?- Era una conversación estúpida, pero por algo se empieza.
-Llegué hoy de Bradford.
-¿Y por qué te mudaste?
-Mis padres tenían problemas en aquella ciudad.
-Ah, vale... Si quieres que te enseñe el instituto, o la ciudad, avísame cuando quieras.-Le miré.
-Yo encantado pero... No tengo tu número.

Me quedé pensando... Esa era una excusa para tener mi número, pero, me gustó la idea. Le di mi número y lo guardó. Estuvimos un rato hablando, hasta que se hicieron las 6 de la tarde y se tuvo que ir, ya estaba anocheciendo.

-Nos vemos mañana.-Me despedí con la mano mientras veía cómo se alejaba de mi casa y se dirigía a la suya.
-Si, hasta mañana. Adiós.

Cerré la puerta y se me escapó una sonrisa tonta. No pude evitar reírme de mí misma.

domingo, 19 de enero de 2014

Capítulo 3. Papá, Me dijiste que me ibas a proteger...

Llegamos a casa y él acabó la conversación. Le dije que se sentara en el sillón mientras yo iba a buscar el botiquín.

-Abajo-

El chico estaba sentado en el sillón cuando vio en la pared una foto enmarcada donde salían _, y dos personas más, supuso que eran sus padres. Él sonrió al ver a _, de pequeña era muy adorable.

-¿Qué haces?-Dije al verle de pie. Se dio la vuelta y me miró sobresaltado.
-Me has asustado, que lo sepas.-Se llevó una mano al pecho y empezó a reir.
-¿Qué mirabas?
-La foto en la que sales con tus padres. ¿No viven contigo?
-No.-Dije un poco seca.
-¿Qué pasa?- Se sentó conmigo en el sillón.
-Mi madre se fue de casa teniendo yo nada más que 7 años, y semanas más tarde de que ocurriera eso a mi padre le diagnosticaron cáncer de pulmón. Murió hace 1 año...-Agaché la cabeza y varias lágrimas cayeron por mis mejillas. Parecía que luchaban entre ellas para poder salir primero.

 -FLASHBACK-

-Papá... No me dejes sola...-Cientos de lágrimas no paraban de salir de mis ojos.
-Es mi camino pequeña... Dentro de poco tendré que irme.
-No papá, haré lo que sea para que estés bien, para que te mejores y te quedes conmigo.
-Él soltó una pequeña y débil risa.-Por mucho que lo intentes no podrás hacer nada, no hay vuelta atrás. _, cariño, mírame. No llores, me iré, pero mi alma siempre irá contigo, te protegeré de todo, pero prométeme una cosa.
-Lo que sea.-Me sequé las lágrimas, cosa que no arregló nada, ya que luego me volvieron a salir.
-Aunque el mundo se te caiga encima, aunque te derrumbes, prométeme que te vas a levantar, prométeme que siempre vas a estar sonriendo, porque me gustaría verte sonreír desde el cielo.
-Te lo prometo, papá. Te quiero muchísimo.

Me acerqué a él y con cuidado le abracé. Noté cómo se empezaba a mojar mi hombro. Mi padre estaba llorando. Eso me dejó aún peor, y volví a llorar más fuerte.

-Yo también te quiero, _.

Días más tarde me llamaron anunciándome que mi padre, Paul Aniston, había muerto.

-FIN DEL FLASHBACK-

-Vaya... Lo siento _, no era mi intención...-Cogió mi mano en señal de confianza. Me sequé un poco las lágrimas y le miré. Poco a poco nos acercamos y nos fundimos en un abrazo lleno de sentimientos. Intenté reprimir mis lágrimas, pero de nuevo volvieron a salir, y acabé llorando en su pecho.

Estuvimos así un buen tiempo, abrazados sin decir nada, no sé por qué, pero él me transmitía seguridad. En sus brazos me sentía segura.

-Zayn.
-¿Qué?- Me separé un poco de él.
-Me llamo Zayn.


miércoles, 15 de enero de 2014

Capítulo 2.

Abrí los ojos rápidamente y pude divisar a lo lejos a un chico entrando apresuradamente y viniendo hacia nosotros.

-¿Quién eres?-Se notaba que Marc estaba molesto.
-No le pegues.
-¿Me lo vas a negar tú? Estúpido.

Vi como Marc levantaba de nuevo el puño y lo golpeaba fuertemente contra mi mejilla. Apreté los ojos y una lágrima se escapó de mis ojos por culpa del dolor.

-¡Basta!

Noté cómo el chico forcejeaba contra Marc, y a causa de eso me soltó y caí al suelo, dándome en la cabeza. Me aparté lo más rápido que pude de allí, cogí mi mochila y me fui. Pasé al lado del baño, y decidí entrar para maquillarme un poco el golpe. Cuando terminé volví a clase. Le expliqué al profesor por qué había llegado tarde, lógicamente le mentí. Al poco llegó Marc con un gran moretón en el brazo y un pequeño rasguño cerca del ojo. Agaché la cabeza y sonreí.

-¿Qué te ha pasado, Marc? ¿Y esas heridas?
-Eh... Me... Me caí por las escaleras. Me tropecé y por culpa de eso estoy así.
-Vaya... Para la próxima ten más cuidado.

Vi que Marc se sentó, y se giró hacia mi. Y no pensaba quedarme callada.

-Parece que nunca vas a aprender.-Dije con tono sarcástico.
-Cállate, gilipollas, por culpa tuya y de ese subnormal tengo estas heridas.
-Ah. Pues ya sabes lo que siento yo cada vez que me lo haces, y lo de gilipollas te lo guardas, ¿si? Y sé que por esto luego me pegarás, pero, ¿sabes? estoy tan acostumbrada que ya ni me importa si me pegas o no.

Después de esto, Marc se dio la vuelta en silencio, le había dejado con la boca cerrada, a él y a toda la clase, incluso hasta el profesor, todos se nos habían quedado mirando. Tragué saliva y agaché la cabeza. Después de varias horas más de clases, al fin había tocado el timbre para irnos a casa. Salí más rápido que nunca, no quería esperar a que Marc me "respondiera" con sus puños a lo de antes. Me puse los cascos, puse música en mi móvil y empecé a caminar.
 En medio del camino, noté cómo me agarraban el brazo. Empecé a notar cómo me crecía rápidamente un quemor en el pecho. Marc siempre hace eso cuando está a punto de pegarme. Tragué saliva y me quité los cascos. Me dí la vuelta y... Para mi sorpresa no era Marc. Me sentí aliviada de un golpe, el que me había agarrado del brazo era el chico que me salvó de varios golpes más como el que me llevé.

-Hola.-Sonreí ampliamente.-Muchas gracias por lo de esta mañana, de veras, no sé cómo agradecértelo.
-No tienes por qué agradecérmelo, sólo evité que ese imbécil te pegara más.
-De todas formas te lo agradezco.

Antes, con los nervios y el miedo no le había prestado atención a su voz, pero ahora que la estoy escuchando, me estoy dando cuenta de que su voz es muy sexy, y él tampoco está tan mal. Le miré a los ojos, y luego a sus labios. ¿Eso que tenía era sangre? Asustada se lo dije y él se rió.

-¿Quieres venir un momento a mi casa y te lo curo? No quiero que te vayas con esa herida.
-Está bien.-Rió.-Pero me tengo que quedar poco tiempo, mis padres me esperan para comer.
-No te preocupes, termino rápido.

Seguimos caminando, pero sin intercambiar palabra alguna. Hasta que él habló.

-No me has dicho cómo te llamas.
-Me llamo _, pero puedes llamarme (Tu apodo). ¿Y tú? ¿Cómo te llamas?
-Qué cabeza la mía, yo tampoco te lo dije.-Reímos.-Yo me llamo... Espera un momento.- Sacó su móvil y respondió una llamada. La verdad era que me había quedado con las ganas de saber cuál era su nombre.




domingo, 12 de enero de 2014

Capítulo 1.

-Llega tarde señorita Aniston.
-Lo sé, mi despertador no sonó y...
-Siéntese en su sitio.

Otra vez tarde, como siempre. Suspiré y fui al fondo de la clase a sentarme en mi sitio. Saqué el libro de matemáticas y abrí la libreta. Empecé a dibujar al final de ella un precioso paisaje a lápiz, adoraba dibujar, cuando lo hacía me perdía en mi mundo y me sentía al fin una chica normal, sin ser ignorada por todo ser.

-Parece que nunca vas a aprender.-Una voz me sacó de mi mundo y levanté mi cabeza un poco.

Marc, ag, cómo le odiaba. Él se sentaba delante mía en clase y siempre se volteaba a molestarme. Siempre que me lo encuentro acabo con uno o varios moretones o llorando.

-¿Qué quieres, Marc?
-Quiero que vuelvas al instituto donde estabas antes, quiero que te largues de aquí ya. Quiero tantas cosas _...
-Déjame en paz, imbécil.
-¿Cómo que imbécil? Esto no se va a quedar así.-Se volteó y siguió "prestando atención".

Joder, no debería haberle dicho imbécil. Ahora la que sufriré soy yo, y otra vez tendré que mentir. Cientos de flashbacks vinieron a mi mente.

 "-Marc, por favor, para! ¡Me estas haciendo daño!"
"-¿Qué te ha pasado hija? -Me... Me he caído por las escaleras..."
"-¡Idiota! Te dije que me hicieras caso si no querías sufrir."

Cerré los ojos intentando olvidarme de esos malos recuerdos, aunque me fue imposible. Sonó el timbre y guardé las cosas rápidamente en mi mochila y salí de la clase lo más rápido que pude. Caminé por los pasillos ignorando tantas miradas sobre mí. No sé qué es lo que tenía, es decir, era una chica normal y corriente que sólo quiere encajar, pero no lo consigue. Agaché mi cabeza y aligeré el paso hasta llegar al gimnasio.

Suspiré y abrí la gran puerta del gimnasio. Entré y me fui a los vestuarios para cambiarme de ropa. Cuando terminé, salí y dejé mi mochila en las gradas. Me acerqué al centro del gimnasio y me senté en el suelo junto a todos mis compañeros para que la profesora nos dijera qué teníamos que hacer.

-Buenos días chicos, hoy vamos a practicar volteretas y pondremos a prueba vuestra agilidad. Van a haber dos grupos, uno que practicará volteretas, y otro grupo que tendrá que subir por esa cuerda. Después se tendrán que intercambiar. Laura y Marc, ustedes se encargarán de elegir los dos grupos.

¿Marc? La acabas de cagar señorita.

Estaba tan metida en mis pensamientos que ni me daba cuenta de lo que pasaba a mi alrededor, hasta que nombraron mi nombre y me desperté.

-_.

¿Yo? ¿En el grupo de ese cerdo? No, por favor, ¡no! Sin ganas me acerqué a Marc y a dos chicos más que había elegido antes que yo.

Cuando terminaron de elegir los grupos nos pusimos manos a la obra. Nosotros nos fuimos a la cuerda, Mark lo hico con facilidad, sus amigos también. Llegó mi turno, y tras varios intentos fallidos logro subir un par de centímetros. Bajo y al darme la vuelta veo a Marc, a Antonio y a varias personas más riéndose. Agaché la cabeza avergonzada y volví al final de la fila.
Pasó la hora y nos fuimos todos a los vestuarios. Me duché rápidamente y me cambié de ropa. Salí y me di cuenta que me había quedado la última, joder. Me apresuré a llegar a la puerta y salir de allí cuando me agarran del brazo y me obligan a girarme. Miré un poco más arriba y veo a ¿Marc sonriendo? De pronto me acuerdo de lo que pasó unas horas antes.

-"¿Cómo que imbécil? Esto no va a quedar así."

Mierda, mierda y mierda. Cerré los ojos inconscientemente y me preparé para recibir ese golpe que tanto temía. Entreabrí los ojos y vi cómo Marc levantaba su puño. Los volví a cerrar y los apreté fuertemente, y ya preparada oí cómo una voz desconocida gritaba.

-¡Para! ¡No le pegues!